Lo más destacado del año

Quienes colaboramos en Bache (más algunos/as invitados/as) hicimos una selección de libros, películas, series, discos y canciones que nos acompañaron en este año. Hay novedades (publicadas o estrenadas en 2020) y cosas de otros años que descubrimos durante la cuarentena.

Además, elegimos un evento destacado de 2020 por fuera de la muerte de Diego Maradona y, claro está, del coronavirus.


Valentina Vignardi

PELÍCULAS

Elijo seis , todas pensadas de a dos, incluso como dobles programas.

Las mil y una (Clarisa Navas) y Niña Mamá (Andrea Testa): Hay un abismo entre todos los estrenos que vi este año y las películas de Testa y Navas, que me parecen fantásticas y además me gustaron muchísimo. A pesar de tener tantas diferencias -una en blanco y negro, la otra en color; una documental, la otra ficción- creo que comparten una sensibilidad enorme por las figuras que retratan. Creo que ambas intentan escaparle un poco a la hegemonía de un cine (nacional e internacional). Y lo logran.

-Como el cielo después de llover (Mercedes Gaviria Jaramillo) y Adiós a la memoria (Nicolás Prividera): Esta puede ser la unión más obvia a simple vista. Se trata de dos ensayos compuestos en base a archivos familiares (formato bastante estandarizado en estos días) y una búsqueda por resignificar sus imágenes y repensar el cine, tomando la distancia para quizás también pensarse a sí mismxs.

-First Cow (Kelly Reichardt) y Never Rarely Sometimes Always (Eliza Hittman): Dos películas estadounidenses sobre la necesidad imperiosa de los vínculos para poder soportar todo lo que este mundo nos depara. La de Hittman es más urgente, hay algo en sus imágenes que late fuerte y conmueve mucho (quizás acá un poco más, por las luchas que venimos dando). La de Reichardt no deja de tener una dimensión política similar, solo que se toma su tiempo y, en el camino, acumula una enorme ternura, con su vaquita y sus buñuelos.

 

SERIES

Vi muchas series olvidables de otros años. De las nuevas, dos que se diferencian del resto son Normal People y Mrs. America. Sobre la primera no tengo mucho que decir: coming of age, romance conmovedor, personajes entrañables. Después está Mrs. America. que contra todo pronóstico logra ser una genialidad: disección de las tensiones políticas dentro del movimiento de mujeres yanqui durante los años setenta y ochenta y las miserias personales de figuras que pisotean a otras y en su camino posponen demandas y consignas históricas de un movimiento que aún hoy sigue luchando para conquistarlas.

Dos series de otros años que todo el mundo debería ver: Succession y Euphoria.

 

Mrs. America

LIBROS

Aunque leí poco de lo nuevo (bastante de lo viejo), puedo decir que me encontré con dos libros maravillosos:

-Yo soy el monstruo que os habla, de Paul B. Preciado (Anagrama): Un discurso pronunciado por el autor durante las jornadas internacionales en l’École de la Cause freudienne en París.

Sontag. Vida Y Obra, de Benjamin Moser (Anagrama): El autor reconstruye las andanzas de Susan Sontag en no sé cuántas páginas (el libro es larguísimo) siendo muy incisivo y crítico de su sujeto de estudio. Arranca con una introducción que enlaza uno de sus libros (Ante el dolor de los demás) con una foto de su madre y su abuela. Una maravilla.

 

DISCOS

-Un canto por México Vol. 1 – Natalia Lafourcade

-DryTo Bring you My Love – Demos de PJ Harvey

-ANRMAL (En Vivo) – Juana Molina

-Idiot Prayer – Nick Cave Alone at Alexandra Palace

-Whole New Mess – Angel Olsen

-Fetch the Bolt Cutters – Fiona Apple

 

Todos estos discos, de una forma u otra, contienen reversiones de canciones viejas. Demos inéditos, grabaciones en vivo, nuevos arreglos. Creo que todos van muy en línea con lo que para mi significó este año de encierro: repensarme, repensar espacios.. la vida en general. En el caso de Lafourcade, si bien su disco contiene algunos temas nuevos (y hermosos), la mayor parte está dedicada a canciones reversionadas a tal punto de alcanzar, en mi humilde opinión, su punto máximo de belleza -como «Hasta la Raíz» y «Nunca Es Suficiente».

 

CANCIONES

-«La malquerida» – Natalia Lafourcade

-«Veracruz» – Natalia Lafourcade

-«I Want You To Love Me» – Fiona Apple

-«Staring at a Mountain» – Sharon Van Etten

 

EVENTO O NOTICIA DEL AÑO

La desaparición y asesinato de Facundo Castro.

 

ANRML, de Juana Molina

Mariano Canal 

PELÍCULAS

Da 5 Bloods: Un viaje a Vietnam de cinco veteranos de guerra negros. Un panfleto directo, político al mango, un Spike Lee hinchado las bolas de dar vueltas entre el progresismo y la corrección política.

Vaquero del mediodía: Un documental mexicano de Diego Enrique Osorno sobre un poeta de los 90 desaparecido sin dejar rastros. Una especie de puesta en realidad de Los detectives salvajes de Bolaño. Una vida esfumada en ese desierto que es el México de los últimos años.

Come and see: Una de las películas viejas que vi en pandemia. Una producción soviética sobre la invasión nazi a Bielorrusia, filmada en 1985, con mil problemas para estrenarse en la URSS. La película más terrible que vi sobre la Segunda Guerra Mundial. Nadie sufrió más el nazismo que los rusos, nadie mereció más la victoria que ellos.

 

SERIES

-Zero zero zero: Un viaje por esa globalización que es el comercio de cocaína. México, Nueva Orleans, Europa, el norte de África. Basada en el libro de Roberto Saviano.

-La última temporada de Bojack Horseman: no la vi, no me animé a verla, demasiado para este año. Pero Bojack fue un compañero cruel y fiel todos estos años, un espejo oscuro y veraz, y ya tendré fuerzas para ver su final.

Come and see (1985)

LIBROS

-Capital e ideología, de Thomas Piketty (Deusto): Otra vez un libro largo y repleto de datos y estudios comparados. Seco, lleno de evidencia, demoledor por knock out: Piketty no será marxista pero su libro no hace más que confirmar toda la mala conciencia sobre la que se edifica el mundo en el que vivimos.

No es de este año, pero Melancolía de izquierda (FCE), de Enzo Traverso, me partió al medio: un largo ensayo sobre la cultura revolucionaria y su relación con la derrota. Un viaje por los paisajes de un mundo que ya no existe y del que hoy quedan sólo los rescoldos en negativo de la ultraderecha que ve comunismo en todas partes.

 

DISCOS

Me cuesta muchísimo seguir la producción musical, estoy bastante afuera de ese mercado. Por elegir uno de este año, pero más que nada por el autor, voy por lo nuevo y sorprendente de Bob Dylan: Rough and Rowdy Ways. Un disco en estado de gracia, aunque decir estado de gracia y Bob Dylan es casi decir nada, es decir lo mismo, es decir todo.

 

CANCIONES

Ninguna que pueda identificar, o todas las que escuché en los chinos mientras elegía rollos de cocina, jugo Cepita de naranja y tapas de empanadas, con la cara cubierta por el barbijo. Esas canciones de cantantes pop chinas anónimas, dramáticas, llenas de épica y dulzura que me acompañaron hasta llegar a la caja.

 

EVENTO O NOTICIA DEL AÑO

Creo que elijo, sacando obviamente la pandemia y la muerte del Diego, todo el proceso electoral estadounidense. No solo porque muestra como nunca antes la tensión que rige entre el poder instituido y el malestar social, sino porque pone en cuestión los clichés políticos que en estos tiempos se impusieron con fuerza por parte de la nueva derecha. Que Trump haya podido colocarse como referente de los olvidados no augura nada bueno.

 

Foto: John Minchillo / AP.

Paula Puebla

PELÍCULAS

-Meeting Gorbachev, de Werner Herzog: Equívocos, admiración y Perestroika entre el estadista soviético y el multifacético alemán. Gorbachev fue trasladado al lugar de grabación en ambulancia, directo desde el hospital. Un documental para quienes respiran la política y no se dejan espantar por las contradicciones.

-The life ahead, de Edoardo Ponti: De aquellas excepciones que se encuentran en el mar de baratijas de Netflix, «La vida por delante» no solo es el retorno al cine de la increíble Sophia Loren -a quien dirige su propio hijo-  sino una historia donde el amor toma la forma del sacrificio y la inclusión es algo más que una pancarta. Filmada en Bari, si te seduce la italianidad, mirala.

-Judy, de Rupert Goold: Una película para ver cuando estés mal, cuando estés solo. Renée Zellweger interpreta a Judy Garland, la niña estrella -tan adorada como explotada y sometida- de «El Mago de Oz». No es la historia del glamour sino la de la persona bajo los volados y las lentejuelas, la sentencia de que todo es una mentira de masas si tenés el alma rota.

-Richard Jewell, de Clint Eastwood: Hombre común, patriotismo, injusticia: tres elementos a los que Eastwood nos tiene acostumbrados. Basada en los hechos acontecidos en 1996 en los Juegos Olímpicos de Atlanta, el director de «Million dollar baby» y «Gran Torino» recrea el atentado y los días posteriores en los que el protagonista pasa de ser héroe indiscutido a culpable. Una película sobre cómo se artificia la verdad.

On the rocks, de Sofía Coppola: Coppola dirige a Bill Murray como nadie y, acompañado de Rashida Jones, componen uno de los vínculos padre e hija mejor narrados del cine. En clave comedia, la paranoia y el malentendido se filtran en la vida de una escritora (que no escribe) gracias a la crecida vertiginosa de la vida empresarial de su marido. Una película sobre lo ridículo y desquiciante que es el amor de un padre.

 

 

LIBROS

-Tiempo sin lluvia, de Cynan Jones (Chai Editora): La familia comparte el tiempo y el espacio pero no el silencio, los secretos, lo que callan. La narración de apenas un día en la Gales rural hace metáfora y pone en contraste lo que es (de la naturaleza) con lo que debería ser (de la cultura). Vida y muerte urdidas en una prosa impecable de paisajes expresionistas.

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, de Tatiana Tibuleac (Impedimenta): Contra el estatus de diosa otorgado a las madres, la autora moldava sorprende con una novela de comienzo arrollador que, con gran virtud, se sostiene a lo largo de todo el libro. Con descripciones insólitas, construidas más desde el desapego que desde lo filiatorio, la historia del perdón entre madre e hijo sugiere que, como el amor, la cercanía de la muerte hace todo posible.

Degenerado, de Ariana Harwicz (Anagrama): Una apuesta de riesgo para la época donde los matices, las contradicciones humanas y las medianías son señales inequívocas del Mal. La primera persona de un pedófilo pone sobre la mesa mucho más que juicios unilaterales y consensos. No apto para adeptos a la indignación.

Y sin embargo, el amor, de Alexandra Kohan (Paidós): Un oasis en la arena que pretende despojarnos de la gran experiencia humana que es el amor, un ensayo que cobra perspectiva al alejarse de las repeticiones vociferadas por las masas de la corrección política. Un libro que oxigena un debate actual y, de paso, recuerda las virtudes (¡democráticas!) de la diferencia.

-Un accidente controlado, de Francisco Bitar (17 grises): Dicen por ahí que para escribir, primero hay que leer. Pero el autor de Teoría y práctica construye -con una honestidad por muchos inconfesada e inconfesable- algo parecido a un elogio de la no lectura de ciertos libros en pos de mantener con vida » las fantasías que de él nos habíamos formado». Una clase de refinamiento plebeyo. Puanners con sensibilidad de puanners abstenerse.

 

EVENTO O NOTICIA DEL AÑO

No puedo pensar en otro evento de carácter histórico que no sea la muerte de Diego Maradona. Lo siento.


Juan Alberto Crasci (editor de Añosluz editora)

PELÍCULAS

-Gustavo Leguizamón creando la tierra – Claudio Koremblit

-Druk – Thomas Vinterberg

-Undine –  Christian Petzold

-Zappa – Alex Winter

 

LIBROS

-K-Punk Volumen 2 (Caja Negra) – Mark Fisher

-El sol (Editorial Dualidad) – Gustavo Ferreyra

 

DISCOS

-Fetch the Bolt Cutters – Fiona Apple

-McCartney III – Paul McCartney

-Whoosh! – Deep Purple

-Long Day Goodnight – Fates Warning

-Pettinato plays García – Roberto Pettinato

 

EVENTO O NOTICIA DEL AÑO

La muerte de Neil Peart, baterista de Rush, el 7 de enero.

 


María José Navia

PELÍCULAS

-The Vast of Night – Andrew Patterson

-Mank – David Fincher

-I’m Thinking of Ending Things – Charlie Kaufman

-On the rocks – Sofia Coppola

-My Octopus Teacher – Pippa Ehrlich / James Reed

 

Y no de este año pero me gustó mucho De nuevo otra vez (Romina Paula).

 

SERIES

Por lejos mi serie favorita este año fue Tales from the Loop. Bella, melancólica, inteligente. También me compré la cajita con todas las temporadas de The Twilight Zone y allí me fui a vivir, fascinada, en este año raro.

Otras series: The Queen’s Gambit; Love & Anarchy; el episodio especial interactivo de Unbreakable Kimmy Schmidt, la nueva temporada de Aggretsukko y esa patada al corazón que es I Know This Much Is True.

 

LIBROS

La mejor sorpresa literaria fue Panza de Burro (Barrett), de Andrea Abreu. Tremenda primera novela. Una maravilla. También, claro, Poeta chileno (Anagrama), de Alejandro Zambra; los dos nuevos libros de dos grandes favoritos: A Children’s Bible, de Lydia Millet e Interior Chinatown, de Charles Yu; y buenísimas colecciones de cuentos de autoras: Las Voladoras (Páginas de Espuma), de Mónica Ojeda; Department of Historical Corrections, de Danielle Evans; I Hold A Wolf By The Ears, de Laura Van den Berg; You Will Never Be Forgotten, de Mary South y And I Do Not Forgive You, de Amber Sparks. En poesía: Obit, de Victoria Chang, me desarmó completamente. Librazo.

Y un libro que es del año pasado pero leí recién (y ahora estoy leyendo todo de esa autora): Zorro, de Dubravka Ugresic. También, en traducción al inglés, la genial nueva novela de Sayaka Murata (que me fascinó con Convenience Store Woman/La Dependienta hace unos años): Earthlings.

 

 

DISCOS

Rough and Rowdy Ways, de Bob Dylan (“I’ve Made Up My Mind to Give Myself to You”, y el disco todo, me parece como una canción de cuna para el fin del mundo); Earth to Dora de Eels (mención especial al video de “Are We Alright Again”); los dos discos de Taylor Swift (Folklore y Evermore) y Silver Landings (de Mandy Moore). Y, porque como decía Alice Walker, “hard times require furious dancing”: Future Nostalgia, de Dua Lipa, fue mi pista de baile portátil.

 

CANCIONES

Me repito un poco: “I’ve made up my mind…” (de Dylan); “Invisible String”, “Illicit Affairs”, “’Tis the Damn Season”, “Tolerate It”, “Mirrorball”, “Coney Island”, “Exile”, “The 1” (de Taylor Swift); “Save a Little for Yourself” (Mandy Moore); “Physical” (Dua Lipa).

 

EVENTO O NOTICIA DEL AÑO

El triunfo del Apruebo en Chile. El triunfo de Biden en Estados Unidos.


Gabriel Reymann

Listar entre lo experimentado culturalmente durante el 2020 a películas de Fassbinder, Zulawski o Wong Kar Wai, o reediciones de historietas de Oesterheld, sería un poco… fácil.

 

DISCOS

Por suerte el año fue pródigo en lanzamientos musicales aventurados, entre los cuales destaco a Mestarin Kynsi de Oranssi Pazuzu -black metal más como mood que ejercicio de estilo, un pulso electrónico tan Hoffman como Lovecraft-; otro pulso repetitivo -más oceánico que de bad trip, con sus aires a Can, Raincoats y Throwing Muses- como lo es Find the Sun, de Deradoorian; el death metal insolado de tan derretido de Abscess Time de Pyrrhon; Endless Void de Black Curse como una variante más tradicional pero sumamente efectiva de ese mismo género; la escucha atenta del disco ¡triple! de Matmos, The Consuming Flame -siempre su propia categoría dentro de la electrónica más experimental-; y at last but not least, la colaboración entre Thou y Emma Eurh Rundle, May our Chambers be full, una muy saludable difuminación de las fronteras entre ruido, gritos, accesibilidad al oído y buenas melodías.


Claudia Pantoja

PELÍCULAS

Voy con tres hispanoparlantes de la “periferia”.

Si bien El año del descubrimiento de Luis López Carrasco es española, construye un relato histórico de una periferia dentro del primer mundo: en el departamento murciano de Cartagena se ensayó la destrucción neoliberal de la industria en favor del sector servicios. Dos cámaras van registrando con planos y contraplanos intercambios entre amigues reunidos en un bar, conversaciones generadas a partir de preguntas sobre la década de 1990 del propio López Carrasco, que permanece fuera de cámara. El resultado es un coro polifónico intergeneracional de memorias y vivencias, propias y ajenas; la presentación de los noventas como una batalla perdida contra el capitalismo. Estas y otras batallas se siguen librando cada día en diferentes instituciones y sectores de la sociedad, una constante tensión entre la lógica individual y la construcción colectiva.

Este conflicto es el narrado en Planta permanente, filmada en La Plata, pero inspirada en el Tucumán natal de su director Ezequiel Radusky. En una repartición pública, los lazos sociales entre dos trabajadoras son puestos a prueba con la llegada de una nueva gestión que pone en jaque proyectos en común.

La tercera periferia es el barrio popular de Las mil viviendas en Corrientes donde transcurre Las mil y una, segundo largometraje de Clarisa Navas. La cámara sigue a una joven deportista y a sus amigos por los pasajes y casas del barrio en el camino de la experimentación con su sexualidad y de cierto dolor que implica crecer y vincularse con otras personas.

De otro año: Aquele querido mes de agosto (2008). El portugués Miguel Gomes produce un deslumbrante híbrido entre documental, ficción y ¡musical!

 

 

SERIES

Entre las más nuevas creo que se destaca el quirúrgico guión de la cuarta temporada de The Crown, que es tan bueno que nos obliga a ponernos en los zapatos de una (por momentos demasiado) humana Margaret Thatcher. También I May Destroy You, escrita, dirigida y protagonizada por Michaela Coel, que con un guion preciso y montaje a la medida de la narración se mete con temas crudos como la violación, las clases sociales y la pertenencia racial en el Reino Unido, siempre desde una subjetividad que (con dolor) desarma certezas. Finalmente, Succession, drama con notas de humor ácido sobre el mundo corporativo y las familias del 1%. El guion construye personajes humanos tan dignos de compasión como asquerosamente repulsivos.

De otros años: The Shield (2002 – 2008), siete temporadas al palo de un policial crudísimo que recorre las problemáticas de un distrito ficcional de Los Angeles a través de las jugadas sucias de su Strike team y las disputas entre gangs, el narcotráfico y los vínculos con la política.

 

LIBROS

Ninguno de 2020.

Una cuestión personal (1964), de Kenzaburo Oé: drama sobre el gran dilema de ser adulto y asumir responsabilidades en desmedro de los deseos y la fantasía. Si hay algo que me fascina de la literatura es su capacidad de ser atemporal y universal, y es un gran ejemplo.

Desconfiar de las imágenes (Caja Negra, 2013), de Harun Farocki: en este compilado de escritos publicados en distintos medios durante la segunda mitad el siglo XX tenemos la radiografía intelectual de un penseur de las imágenes audiovisuales utilitarias (de la guerra y la industria). A lo largo de los textos se pelea con las grandes figuras del cine alemán y con el cine mismo, particularmente el de narrativa clásica, con ello confirma algo que él mismo parece no querer ver: lo suyo no es el cine, sino más bien el arte conceptual, queda más que claro que su público es el de la galería y no el espectador de la sala de cine. Enhorabuena.

Invention of Nature (2015), de Andrea Wulf: Una biografía de Alexander von Humboldt que es literalmente un viaje por las aventuras y fracasos del naturalista prusiano. Nos permite conocer parte de sus aportes sobre el funcionamiento de la naturaleza como un todo y la ecología como forma de abordar el mundo natural. Uno de sus costados más fascinantes: la creación de imágenes científicas modernas, complejos gráficos que combinan escalas, números y formas.

Bonus track: Los Buddebrook (1901), de Thomas Mann.

 

DISCOS

Creo que YHLQMDLG de Bad Bunny representa la vanguardia, es la ventana hacia el futuro de una música pop que se llena de sampleos, voces diversas, electrónica y cultura latina. Por su parte, What’s your pleasure de Jessie Ware fue la compañía pandémica perfecta para un año que dio más para el suicidio que para el baile, temas que rebosan de disco, soul y dance pop retro. En un sentido similar, Chromatica de Lady Gaga, es un disco imperdible de principio a fin, redondo y complejo. Un impecable Europop maduro con notas de house y disco, con letras introspectivas que muestran a una nueva y más vulnerable (e interesante) Gaga. La música pop fue mi gran antídoto contra el bajón que fue este 2020.

 

CANCIONES

“XS” de Rina Sawayama; “Demasiadas mujeres” de C Tangana; “Pang” de Caroline Polachek.

 

EVENTO O NOTICIA DEL AÑO

La muerte de Rosario Bléfari fue mi muerte del Diego, lloré varios días seguidos, en pleno encierro, deseando una despedida pública e imaginando con impotencia un hipotético enorme velorio-festival callejero lleno de música y amistades.

 

 


Cristian Calavia (Periodista, productor de radio y docente)

PELÍCULAS

-Sound of Metal – Darius Marder

-Swallow – Carlo Mirabella-Davis

-The Vast of Night – Andrew Patterson

 

Fue el año que más cine vi en mi vida, pero pocas películas fueron de este 2020.

 

SERIES

-Better Call Saul (Netflix)

-Normal People (Hulu)

-The Mandalorian (Disney+)

 

En este 2020 confirmé algo que sospeché siempre: viene Seinfeld y un par de escalones abajo el resto de todas las sitcoms.

 

LIBROS

-La Novia de Sandro (Tusquets)Camila Sosa Villada

-Rock en Español: La Guía Definitiva (Continente) – Hernán Panessi

-Costumbres de otro planeta (IndieLibros) – Maia Debowicz

 

Este fue el año en el que leí varios clásicos pendientes: Matadero Cinco (Kurt Vonnegut); Lolita (Vladimir Nabokov); El Padrino (Mario Puzo) y La Conjura de los Necios (John Kennedy Toole), entre otros.

 

 

DISCOS

El último Abrazo Analógico – Todo Aparenta Normal

Terso – Vera Spinetta

Petals for Armor – Hayley Williams

 

Esta terna está cada vez más difícil porque cada vez hay menos discos.

 

CANCIONES

-«La era de Acuario» – Todo Aparenta Normal

-«Sanar» – Ricardo Mollo

-«Jardín Secreto» – Mi Amigo Invencible

 

EVENTO O NOTICIA DEL AÑO

La muerte de Sean Connery. El tipo se murió a los 90 años, una década después de retirarse tras una carrera espectacular y durmiendo la siesta en una playa de Bahamas. Aplausos de pie.


Mariana Skiadaressis 

SERIES

-I know this much is true (HBO): Una serie en la que Mark Ruffalo hace de dos gemelos, un averiado emocional relativamente funcional al sistema y un hermano manco y esquizofrénico que vive institucionalizado. Si bien el final es conciliador y yo odio los finales felices, el trabajo de Ruffalo es sublime y refleja con maestría el drama de tener un pariente loco.

-El colapso (Canal+, 2019): Serie francesa que muestra el apocalipsis en términos hiperrealistas. Cada capítulo es un plano secuencia que retrata el fin de la civilización. La cámara nunca juzga a los personajes sino que obliga a los espectadores a preguntarse: ¿qué estarías dispuesto a hacer vos para sobrevivir?

 

 

LIBROS

-Taj Mahal , de Deborah Eisenberg (Chai Editora): Este libro de cuentos me hizo estallar la cabeza porque utiliza el lenguaje de un modo nuevo y en su complejidad consigue retratar la incompletitud de la percepción humana, lo que paradójicamente llena al texto de un sentido filosófico total que lo cohesiona con una lógica propia.

Tiempo sin lluvia, de Cynan Jones (Chai Editora): La novela del galés narra con destreza y sencillez la cotidianidad de una familia campesina. Es profunda y trágica, como una metáfora de la fragilidad de la vida que se intensifica en la sensación de intemperie que domina el entorno rural. Lo mejor: los pensamientos de una vaca preñada que se pierde en el pantano.

-Traducción de la ruta, de Laura Wittner (Gog & Magog): Un libro precioso porque cada poema es un chispazo de sabiduría que ilumina escenas cotidianas. Los versos, como pequeñas revelaciones, reflexionan sobre lo trascendental de las vivencias ordinarias: “Todos los momentos de dolor son el descarte. /Venimos por lo otro. /Por el destello ocasional.”


Ariel Sebastián Díaz

PELÍCULAS

-Extinção – Salomé Lamas

Satori Sur – Federico Rotstein

-Zurita, verás no ver –  Alejandra Carmona Cannobbio

Lemebel, una revolución marica – Joanna Reposi Garibaldi

Vicente habla al pueblo – Matías Molcha

 

LIBROS

Amo a mi mamá (Mil Gotas)  Chen Xiwo

Ciudad dormitorio (Crack-Up) – Damián Snitifker

-Bonus Trash (15 años de Rigor Mortis) (Yagurú) – Nelson Díaz 

-¿Hay alguien ahí? (Chai Editora) – Peter Orner  

-Myra Maria Velho da Costa

 

 

DISCOS

Tata – Dúo Ranas

-Lockdown At home (EP) – Federico Verteramo & Homero Tolosa

-Voyager  – 311

-Magnolia Electric Co. y Pyramid Electric Co. – Jason Molina

 

CANCIONES

-«Nueve” – La Chancha Muda con Julieta Laso

-“El alma partida» – Palo Pandolfo

-“Zita” (de Astor Piazzolla) por el Dúo Ranas

-“Engine of Paradise” – Adam Green

-“Fino all’ultimo minuto” – Bobo Rondelli interpreta Piero Ciampi

 

EVENTO O NOTICIA DEL AÑO

El nacimiento de la revista Bache. Las imitaciones de Juanse en Instagram.


Javier González Tuñón

PELÍCULAS

-Luna Roja (Lúa vermela), de Lois Patiño: Un pequeño pueblo costero se encuentra paralizado, todo se mueve a un ritmo anormal y las voces en off de los mismos habitantes hablan de criaturas mitológicas. Una obra de profundísima poesía audiovisual que toca a través del terror la tradición y cultura gallegas.

The Woman Who Ran, de Hong Sang-soo: Una mujer aprovecha que su marido está de viaje para visitar a tres viejas amigas. La película se compone de esos tres diálogos, donde cada aparición de personajes masculinos genera disrupción e incomodidad. El estilo recuerda mucho al maestro Ozu (pero con zoom in): a través de la superficie de las cosas podemos ver la mayor profundidad de las mismas, y así trata Sang-soo a sus personajes. Las actuaciones son deslumbrantes.

True Mothers – Naomi Kawase: Otra joya de una de las cineastas más importantes de este siglo. La película empieza con un clima y una dirección que nos hace creer que va a ser de una manera y tras un salto increíble nos va introduciendo sin darnos cuenta en los puntos de vista de los diversos personajes, lo que termina en una comprensión más grande de la realidad conduciendo inevitablemente a un dolor inmenso.

-Gran año para rever The Andromeda Strain (1971), de Robert Wise.

 

SERIES

The Plot Against America, de David Simon y Ed Burns: Increíble adaptación (por la dupla que nos dio The Wire y Generation Kill) de la novela de historia alternativa de Phillip Roth. Lindbergh le gana las elecciones a Roosevelt y Estados Unidos adopta otro camino en la Segunda Guerra Mundial, contado desde los ojos de una familia judía. Narrada cinematográficamente con una calidad que lamentablemente es inusual, a pesar de la inmensa cantidad de series que se producen.

Star Trek Picard: El regreso del maestro Sir Patrick Stewart interpretando a uno de los personajes más queridos de la televisión, ahora avejentado y en una historia que lidia justamente con eso (muy bien logrado) y con un futuro más oscuro (cuándo no, en estos tiempos) que la utopía socialista interplanetaria optimista a la que Star Trek siempre nos tuvo acostumbrados, pero con un mensaje que trata justamente sobre recuperar eso.

Dark (temporada 3): Buen cierre para una serie interesante. Se da el lujo de incorporar toda una nueva dimensión (literalmente) a la historia e incluso patear todo al carajo en el último capítulo e introducir hasta el final un montón de elementos nuevos. Un poco sobreexplicada pero muy buena para lo que suele ser el desolador panorama Netflix.

 

 

LIBROS (CÓMICS)

Crisis Zone, de Simon Hanselmann: Sin duda el evento cultural del año. Con el inicio de la cuarentena, allá por principios de marzo, Hanselmann decidió postear una página por día en instagram (las diez viñetas que la red social permite). Pero se le fue de las manos y continuó así sin saltearse un solo día hasta fines de diciembre. Sus clásicos personajes, envueltos en la más grande aventura sobre esta época que se escribió en vivo. Se publicará en 2021 en formato novela gráfica con dos viñetas más por página, mientras sigue disponible en el Instagram del autor.

Seeds and Stems, de Simon Hanselmann: Al mismo tiempo se editó este año un libro con las aventuras de Megg, Mogg, Owl y Werewolf Jones previas a las que cubre Crisis Zone. Seeds… reúne material de 2016 a 2019, y por eso atraviesa varios estilos gráficos. Otra joya muy recomendable como lectura complementaria a la anterior.

X-Men #4-7, de Jonathan Hickman: En 2019 Hickman reinventó el universo mutante y hasta ahora estos cuatro números (de lectura independiente entre sí) son de lo mejor que ha dado el género superhéroes en muchísimo tiempo.

The Invisibles, de Grant Morrison: Una lectura que tenía demasiado pendiente y dos veces había abandonado por diversos motivos. Una de las grandes obras maestras del cómic. Esencial y demasiado apropiada para esta época. Su descripción de la sociedad neoliberal (en medio de mucha magia y alucinógenos) es tan precisa que, si uno presta suficiente atención, puede reemplazar casi a cualquier libro de filosofía política.

DISCOS

De nadas totales – Voltura: El regreso del power trío argentino en formato de grabaciones en vivo de su primera etapa (2001-2004). Incluye muchos de esos covers que solían hacer y algunas improvisaciones instrumentales que solo se podían apreciar en sus recitales pero que no estaban capturadas en sus dos discos de estudio.

Selección Magnética (1982-1996) – compilado por Pablo Reche y Juan José Calarco: Registro indispensable de la escena underground (noise, industrial, etcétera) de los márgenes de Buenos Aires en esa época. Un increíble trabajo arqueológico de una escena de la que realmente no había nada así.

All Things Being Equal Sonic Boom: El primer disco de formato clásico que saca en más de veinte años. Space rock de (muchos) sintetizadores, letras trascendentes que reflejan una realidad en estado de derretimiento.

Shall We Go On Sinning So That Grace May Increase – Soft Pink Truth: Un trabajo muy divergente de todo lo que ha hecho, con muchísimos invitados (entre ellos su compañero de Matmos, saxofones, percusiones y un trío de vocalistas). Una obra increíble que nos lleva suavemente de principio a fin.

Something from the Pinkhouse – William Basinski + Richard Chartier: Además de haber sacado varios discos solistas cada uno este año (entre ellos destaco los increíbles Lamentations y Continue respectivamente), este dúo de leyendas de la electrónica experimental nos deleita editando esta improvisación que grabaron en un atardecer de verano en una casa en la playa, allá por 2004.

 

EVENTO O NOTICIA DEL AÑO

Obviando por una muy buena decisión editorial el evento del milenio (la muerte de dios), igual es difícil pensar en cosas sucedidas este año que no estén relacionadas a la muerte. Son demasiadas (Andrew Weatherall, Kobe Bryant, David Roback son algunas de las que más me resuenan, dada la juventud de todos ellos), pero fue la de Kim Ki-Duk la que más me afectó. Por un lado, por su edad, por ser uno de los más grandes cineastas de este siglo y también por haberse reinventado tantas veces. Deja la sensación de que aún tenía demasiado para dar y que el cine pierde una de las patas más importantes que le quedaban.


Alejo Vivacqua

PELÍCULAS

Shirley, de Josephine Decker: Sin ser una maravilla, y dejando de lado los rebusques forzados, vale por la actuación de Elisabeth Moss en la piel de la escritora atormentadísima Shirley Jackson, que mientras escribe su próxima novela de terror mantiene una relación traumática con su marido (Michael Stuhlbarg, que aparece cada vez más y mejor) y con una joven que la cuida y le cocina en su casa (la actriz australiana Odessa Young).

Bacurau, de Kleber Mendonça Filho y Juliano Dornelles: La literalidad de la época hizo que uno de los directores más importantes de los últimos años (Mendonça Filho) virara hacia un estilo más directo y por momentos demasiado jodido para seguir contando, como en sus películas anteriores, un Brasil salvaje y despiadado. Además: Sonia Braga.

Dark waters: Ni de cerca lo más interesante de su director, pero sí con un nuevo enfoque temático y una continuación en su estilo visual, en su última película Todd Haynes cuenta la historia real de un abogado promedio que termina enfrentándose a una corporación que contamina y enferma a la gente y los animales de un pueblo. Siempre sutil y sin alharacas, Mark Ruffalo elige otro buen papel en su carrera.

 

Y dos viejas:

Guest (2010), de José Luis Guerín: Un descubrimiento del streaming, el documental muestra los registros dispersos que el director catalán tomó durante un año con su cámara en las distintas ciudades del mundo a las que fue como invitado (de ahí el título) a los festivales de cine. Entre planos y encuadres poéticos, graba a la gente de a pie mientras discute sobre política, trabajo, religión y comida y se emborracha, lava la ropa, cocina y baila en las plazas y las casas de La Habana, Lima y Cali. Una dosis de humanismo que se agradeció en un año tan jodido.

-Cuba and the cameraman (2017): En la misma línea que Guest, un retrato humano y cotidiano de la vida en Cuba hecho por el director y periodista norteamericano Jon Alpert, que durante cuatro décadas grabó con su camarita las visitas que hizo a la isla en distintos momentos de su historia. A través de cuatro o cinco familias, a las que seguimos desde el primer viaje (durante la euforia setentista) hasta el ajuste de cinturón de los ‘90 y la llegada del nuevo siglo, la película se acerca afortunadamente a la escala de grises y revela la complejidad de un país fascinante que pocas veces le escapa al panfleto y la simplificación. Interesante también la relación (cercana pero a la vez profesional) que el director establece con Fidel Castro, al que se lo ve en una faceta íntima bastante alejada de la que todos conocemos.

 

LIBROS

Leí poco este año (y casi todo viejo), pero destaco la fascinación que me produjeron El entenado, de Juan José Saer, y la trama retorcida de La sagrada familia (Añosluz), de Ercole Lissardi.

 

DISCOS

No escuché nada nuevo salvo Total freedom, que no me gustó tanto pero sirvió para celebrar la vuelta de la cantautora canadiense Kathleen Edwards después de años de ostracismo. Otro disco al que le di mucho play fue The Köln Concert (1975), de Keith Jarrett.

 

Y tres descubrimientos que me acompañaron en loop durante todo el año:

Live in concert (1999), de Nathalie Merchant

-La discografía de Magnolia Electric Co., la última banda que tuvo el genio de Jason Molina (RIP)

The Blue Nile, banda escocesa finísima y muy poco prolífica: cuatro discos desde 1984 para acá.

 

Héctor Lavoe.

CANCIONES

Este año descubrí a Héctor Lavoe y la Fania All-Stars y otros artistas de salsa, cumbia y derivados. Así que le di duro a «El día de mi suerte», «Juanito Alimaña» y «El cantante» (Lavoe) y «Yo me llamo Cumbia», de la colombiana Totó La Momposina: «Y mis hombros son un par de maracas que besa el sol…»

 

EVENTO O NOTICIA DEL AÑO

«Difícil no pensar en muertes», decía Javier, más arriba, hablando sobre 2020. Y busqué opciones vitales, pero no quería dejar de mencionar la muerte del compositor italiano Ennio Morricone, el 6 de julio. Y recordarlo, especialmente, por la banda sonora de Once upon a time in America (1984), de Sergio Leone. Siglo XX, caro mio.

 

 

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Cultura de relleno. Revista digital.

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