Diego Goldberg: una carrera en trece fotos

Diego Goldberg (1946) es fotógrafo y empezó a trabajar a principios de los años ’70 como corresponsal para medios extranjeros, a través de las agencias Camera Press y Sygma. Durante décadas viajó por todo el mundo y cubrió distintos conflictos y temáticas: desde la revolución en Nicaragua y la Guerra de Malvinas hasta los viajes de Juan Pablo II y la visita de Fidel Castro a Chile, entre muchos otros. Además, entre 1996 y 2003 fue Editor de Fotografía del diario Clarín, y tiene publicados varios libros.

Desde Bache lo convocamos para hacer un repaso por algunas de sus fotos e historias más representativas: los años ’70 y la Dictadura argentina, el almuerzo de Cristina Fernández y Mirtha Legrand, el Chile de Pinochet, el campo argentino con la familia Grobocopatel y la campaña presidencial de François Mitterrand en Francia, entre otras.


Los setenta
Isabel Perón en la CGT (1975)

Por un lado eran mis inicios, estaba haciendo mis primeros palotes, aprendiendo, ganando experiencia y además empezando a generar vínculos con medios del exterior. No hay que olvidarse que en esa época solo habia posibilidad de trabajar en medios argentinos y yo tenía la mira puesta en las grandes revistas internacionales, cosa que nadie había hecho todavía.

Conicidió con estos objetivos que era una época muy interesante políticamente en Argentina y otros países cercanos: Allende en Chile, la visita de Fidel, todo el fenómeno de la vuelta del peronismo al poder, Perón mismo. Todo esto hizo que en Estados Unidos y Europa se mirara más esta región del mundo, cosa que me favoreció.

Después vinieron varios golpes en distintos países de la región y gobiernos militares, y si bien en un principio generó la posibilidad de hacer fotoperiodismo muy interesante con temas relevantes, poco a poco lo que iba sucediendo –la represión, las desapariciones, etc– se hacía cada vez más invisible, imposible de fotografiar. O sea, un tema fundamental como este era inaccesible y, para quienes trabajábamos en fotoperiodismo, una enorme frustración.

Eso hizo que finalmente aceptara una propuesta de incorporarme al staff de la Agencia Sygma (de quien era en ese momento corresponsal para América Latina) en Paris por lo cual hice las valijas y emigré para iniciar una nueva etapa en Europa y el resto del mundo.


Junta Militar

 

Esta imagen fue durante unos ejercicios militares. Un acontecimiento banal si se quiere pero alguna de las raras ocasiones en la que estaban los tres juntos de manera accesible. En esa época ya trabajaba con la Agencia Sygma, francesa, una de las grandes de aquel momento (no existe más).


Llegada a Francia y François Mitterrand

La experiencia con Mitterrand fue sin duda de las más ricas de mi práctica fotográfica. Cuando llegué a Paris, en la Agencia había una división del trabajo y cada personalidad política era seguida por un fotógrafo. Eso generaba vínculos con él y su entorno y mejores posibilidades de acceso, una práctica que implementé muchos años después en Clarin. Se presentó la posibilidad y comencé a trabajar con el Partido Socialista y Mitterrand apenas me instalé en Paris.

Varios años después, y cuando ya vivía en New York, Mitterrand decidió presentarse a la presidencia nuevamente y en un viaje que hizo a Estados Unidos se me ocurrió plantearle que quería documentar la campaña desde adentro, con acceso total. La posibilidad de que un candidato socialista llegara al poder en elecciones era un momento histórico, y apelé a la visión que tenía de sí mismo y a su lugar en la historia de Francia. No me equivoqué, porque aceptó, algo bien raro si se lo piensa: dar ese acceso casi sin límites a su vida personal y política a un fotógrafo argentino casi ignoto.

Así que volví a Paris y durante más de un mes conviví con él y su entorno hasta las elecciones, cuando llegó al poder. Después, a lo largo de sus dos mandatos volví a fotografiarlo varias veces: en el primer año, en viajes diversos y finalmente en la última semana como presidente, cuando además ya estaba muy enfermo, como para cerrar el ciclo de este trabajo.

La verdad es que, aunque parezca raro, en lo personal fue todo muy distante: por su personalidad muy cerrada y mi intención de pasar desapercibido en todo momento no se generó ningún vínculo particular. Con su mujer, Danielle, sí, y me ayudó mucho en muchas ocasiones difíciles.

La foto de la playa con su perro: fue un fin de semana que pasé en su casa de campo. En un momento salió con su Citroën Megane y el perro a comprar alimentos para sus burros (hay una foto en mi Instagram con los animales), y me subí con él. En medio de una ruta desierta, al lado del mar, me pidió que bajara y lo esperara alli, ignoro por qué. Pasó como media hora y al final volvió y me dijo: ¿qué querés que hagamos? Le dije «bajemos a la playa», y allí se puso a jugar con el perro y a correr, algo que nunca nadie había visto ni fotografiado. En un momento pasó y se quedó estático, con su perro Nils detrás. Esa foto creo que expresa muy bien cómo era: solitario, pensativo, calculador.


La flecha del tiempo

Empezó de manera muy sencilla, sin premeditación alguna. Mi suegra, al año de vivir juntos con Susy, un 17 de junio, me pidió un retrato de cada uno para poner en su dormitorio. Al año siguiente sí, me dije, hagámoslo de nuevo a ver si cambiamos algo. Y desde ese entonces no paramos más. Digamos que es un proyecto que “se nos escapó de las manos”, ahora es más fuerte que nosotros y es él el que nos manda año a año y no hay manera de que podamos pararlo. En cuanto a nuestros hijos, son las ramas del árbol de nuestras vidas, la consecuencia lógica del desarrollo familiar. Sigo siendo yo el que saca todas las fotos pero seguramente Nicolás (que es fotógrafo) la seguirá cuando yo ya no pueda. Es un proyecto que no tiene límites.


Chile, Allende y Pinochet

Fui a Chile muchas veces a lo largo de los años. Con Allende, con la visita de Fidel Castro, y después en los años de Pinochet. A la semana del golpe entré al país en el primer avión, de la Cruz Roja. Fueron distintas épocas, distintas luchas y conflictos, una experiencia muy rica politica y socialmente.

En un reportaje fotográfico sobre Pinochet, de los varios que hice, saqué esa foto en su despacho del Palacio de la Moneda. Advertí el juego de las palabras y la imagen: la foto no es un azar. El escudo de Chile dice: “Por la razón o por la Fuerza”. El resto de lo que pasa en la foto es obvio.

Y al año siguiente, haciendo un trabajo similar con Pinochet, antes de entrar al despacho su edecán me advirtió que estaba prohibido sacar fotos del escritorio y el tapiz con el General, porque había una foto que le había hecho mucho daño a la imagen del Presidente y a Chile. No sabía que el autor era yo.

Fidel Castro en una mina de carbón cerca de Concepción, Chile, 1971.

Grobocopatel y el campo argentino

Me encargaron un libro para los treinta años del grupo empresario Los Grobo y me dieron libertad absoluta para que haga lo que quiera, respetando mi visión sobre todo el trabajo que hacen. Fue una condición que puse y que respetaron a rajatablas.


El almuerzo
2003.

Muchas fotos surgen de momentos banales. En este caso, un almuerzo televisivo común y corriente. Me parece que el valor está en qué se fotografía y sobre todo cómo. Aquí son dos personajes de mundos diferentes aunque no tan lejanos, dos mujeres siendo maquilladas, la variedad de personajes que participan alrededor, cada uno en lo suyo y aportando a la composicion de la escena, las distintas gestualidades, la luz. Me interesa mucho explorar situaciones complejas y cómo ordenarlas para quien las mira, de manera de potenciarlas expresivamente.


Agregadas
El periodista Jacobo Timerman en la celda donde estuvo detenido y fue torturado durante la Dictadura.

Hay muchas fotos que mencionaría: los militares de la OTAN enmascarados con los cohetes detrás, el papa Juan Pablo II en su visita a Mexico, Maradona con la copa en Ezeiza, la toreadora practicando, la de Menem con los cactus, la de la manifestaciòn durante la guerra de las Malvinas, la de la gimnasta en la playa de Venice, la del borracho descansando en Paris con el mural detrás. Todas se pueden ver en mi perfil de Instagram.

Me parece que son fotos que expresan mi manera de ver tanto en temas cotidianos como en temas de importancia periodística.


Proyectos y actualidad

Estoy trabajando mucho sobre mis archivos (por eso aparecí en Instagram cuando nunca estuve en redes sociales). No hace mucho recuperé toda mi producción, que estaba en Francia y recién ahora pude ponerme en contacto con ese material y ver lo que hice, cosa que antes había sido imposible.

Un pensamiento en “Diego Goldberg: una carrera en trece fotos

  1. Te mando un saludo Diego, yo fui la primer persona que publicó tus fotos en una revista
    de arte y literatura. Eso fue en el año 1966. Nos encontramos en la casa de tus padres, que
    creo que la proyectó el arq. Pando (aunque puedo recordar mal). Me pareece que era en el
    barrio de Martinez.

    G.P.

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