Moda y diseño fuera de Palermo: En la fábrica
En el corazón de La Paternal, una vieja fábrica de camisas resurge como punto de encuentro para el diseño independiente. Entre memorias textiles, herencias familiares y nuevas miradas, hablamos con Nicolás Legnini sobre su marca Mónaco y cómo un ícono del vestir masculino del siglo XX se transforma hoy en plataforma creativa.

A unas pocas cuadras de la Avenida Juan B Justo se encuentra el hogar de camisas Mónaco, fábrica que data de 1948 y que se ubicó en el barrio de La Paternal en 1990. En este espacio, un sábado al mes se realiza la feria En la fábrica, con una curaduría impecable de diseño independiente.

En diálogo con Nicolás Legnini, actual encargado de la fábrica pero también de este nuevo proyecto, nos cuenta que fue una de las marcas más grandes de camisas de hombre en Argentina, prenda por excelencia de los oficinistas de aquel entonces. Con el tiempo, muchas de esas marcas fueron desapareciendo pero Mónaco, aunque disminuida, sigue vigente.

Interior de En la fábrica

Mónaco es un negocio familiar, comenzó con su abuelo, pasó a su padre y llegó hasta Nicolás. En el medio de este árbol genealógico se encuentra su tía, la gran Vicky Otero, indiscutiblemente una de las diseñadoras argentinas más importantes del siglo XXI. La diseñadora buscaba un nuevo lugar donde atender a sus clientas y luego de hablar con su sobrino, llevó sus prendas y nuevos proyectos a la fábrica familiar.

Allí le propuso hacer una marca juntos: Obradoiro de Ropas, que significa taller de ropa en gallego, el idioma de la familia. Esta marca participa en la feria junto con las prendas de Vicky y el otro proyecto conjunto: Perlitas, un rescate de productos terminados de la propia fábrica y de negocios o fábricas de colegas amigos. Las tres iniciativas se exhiben todos los sábados en el espacio. 

A la fábrica se entra por un portón y lo primero que se descubre es la selección de Perlitas: pijamas con estampados soñados, pantalones de corderoy pesado y suave, camisas clásicas de algodón. Todas prendas de mucha calidad en material y confección. 

Adentro se conserva mucho del mobiliario histórico, lo que le da un halo vintage y sofisticado a la puesta en escena. Un sábado por mes aparte de las ya mencionadas marcas, se suman varias invitadas pioneras del diseño local: Dam Boutique (indumentaria), Zapateras del monte (calzado), Lindor (prendas con textiles reciclados), Botánica Oculta (aromas y cosmética), Brilla Grinda (lencería),B de Beba (joyería), Pompa Vintage (objetos para el hogar), Pina Gorras (marca chilena). 

Nicolás Legnini reconoce que son muy reservados y selectivos a la hora de darle la bienvenida a un nuevo diseñador y que la mayoría son amigos, socios o ex colegas. Ocasionalmente se suman otras marcas y también hay visitas de otros rubros como la marca de vino artesanal Vina, con el añadido de música en vivo. Aunque en este momento se focalizan en el mundo de la indumentaria y sus accesorios, Nicolas comenta “Intentamos que todo lo que esté sea bueno, el diseño, la calidad de la hechura y los materiales ”

A principio de año y frente a la poca cantidad de asistentes, Nicolás decidió abrir el portón que ocultaba todo el showroom y a partir de ahí se acercó mucha gente. Los viejos vecinos ya sabían que había una fábrica, pero les faltaba descubrir el resto de los proyectos. Nicolás también destaca una nueva oleada de jóvenes que se acerca al barrio, que abandonaron Palermo por los altos precios y que encuentran en La Paternal un nuevo hogar. 

Charlando con Nicolás surgen varios puntos importantes en torno a la industria textil; la industria de la ropa está destruida. El cuarto ciclo de desindustrialización —el del gobierno actual— parece ser el más dañino de todos. Por suerte para Mónaco, el rubro de la camisería no se encuentra tan afectado como otro tipo de prendas, ya que es complejo importarlas, pero el sector en sí se ve muy perjudicado. 

Respecto a la escena local de diseño Nicolás también en varios puntos negativos. Una de las cosas que destaca es la falta de buenas ideas y la dificultad para producir en el país. Debido a los altos costos, la poca variedad de telas, avíos y otros recursos en el mercado actual hay pocas opciones para conseguir textiles y otros insumos de buena calidad. Esto se suma a la pérdida de valor de la mano de obra y a la dificultad de encontrar gente calificada que confeccione.

Visitar el pop up de En la fábrica es un deleite en todos los sentidos: los colores, las estampas, las texturas. En medio de todo el ruido visual que encontramos en redes sociales y de marcas extra hypeadas, acá dentro se ve y se siente el diseño en su mejor forma: de calidad y pensado con una impronta única.

+ Instagram de En la fábrica


Helga Mariel Soto

(1994). Diseñadora Textil (UBA). Escribe y da talleres sobre moda. En Instagram es @srtahelga y lleva adelante el proyecto @lafibrafeminista .

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