Los últimos peronistas
¿Qué es preferible: un peronismo muerto o un peronismo zombie? ¿Cuál es el lugar de la militancia en tiempos de oscuridad y zozobra? ¿Cómo será el peronismo por venir? A partir de un texto escrito bajo la luz del 17 de octubre pasado, Néstor Borri  escucha y canta las cuarenta voces peronistas.

Lo que nos queda a la mano y por todas partes es un peronismo como goce del esclavo. El genitivo de, en goce del esclavo, es tanto objetivo como subjetivo. En el lugar de la amistad quedó un pequeño amo. Un amito. Salir de la dialéctica del amo y del esclavo puede que no sea posible. Salir de la dialéctica, a secas. Llevándola hasta el final de ella. Por donde acaba. Sólo quizás acaba.

¿Estaba esto en el pensamiento y la propuesta de Perón? Sí. También lo otro que esperamos buscamos o necesitamos. Por eso seguimos hablando de él y de eso. Dis-juntar: operación de salida. De salida hacia adentro: la única digna. Entusiasmo en la disyunción. Éxtasis puede encontrarse.

Nuestra idea de felicidad y patria/nación está hecha de cálculo y cantidad. Triste idea. Una idea de otra altura es posible e indispensable. En la intersección de ambas aparece una idea, una imagen o una palabra de pueblo. Como si fuera un nudo de destino. No se sabe bien si hay que anudarlo, ajustarlo o cortarlo como un nudo gordiano. Es borromeo, probablemente. El cuarto anillo somos nosotros: la espada o el ahorcado.

En el sentido espiritual, el peronismo siguiente puede ser pentecostal. Una apocalíptica es necesaria para un nuevo peronismo. Relación de las cosas últimas, descripción del enemigo, cartas a los pocos que haya, cuantos sean. Las cosas últimas, los últimos tiempos. Nosotros: los últimos peronistas.

Cuarenta voces peronistas

1.

Discursivamente, y más aún experiencialmente, el peronismo es un evangelio.

2.

No hay peronismo sin dios.

3.

El peronismo es un fenómeno concomitante, solidario y congruente con la guerra. 

4.

A cada guerra le corresponde un peronismo.

5.

No hay peronismo sin dimensión militar. Sin pensamiento militar.

6.

El peronismo contiene, sostiene, es fruto de y da lugar a una metafísica. Esto es tanto una virtud como un límite. Sobre todo un límite.

7.

 El peronismo es política. Por lo tanto, no es estatal ni estatista.

8.

Hay peronismos. No en el sentido de la diversidad, la sucesión, los estadíos o la pluralidad.

9.

Hay secuencias peronistas, trayectos. Hay política.

10.

Las verdades del peronismo exigen ser verificadas. Hacerlas cuestión. Ponerlas en peligro.

11.

El peronismo es mortal. Concluye, cesa, muere. 

12.

En tanto verdad, el peronismo es eterno. Pero no es inmortal.

13.

Es mejor un peronismo muerto que un peronismo zombie.

14.

Sin comprensión actual de la felicidad no se hace peronismo. Sin compromiso con el tiempo tampoco.

15.

No hay peronismo sin la dimensión “noedora”. Lo negativo.
16. 

No hay peronismo sin el pueblo. Pero tampoco sin los no del pueblo, sin el no pueblo y el todavía no.

17.

Más vale, a la hora de promover o provocar peronismo, estar atentos al misterio y la inteligencia del mal.

18.

Están dadas todas las condiciones (y las exigencias) para un peronismo acorde a nuestro presente. 

19. 

Pero el peronismo no es del presente: se presenta.

20.

Lo fundamental surge.

21.

La vigilia respecto al surgimiento es la principal tarea peronista. 

22.

Katechón de la Argentina que puede desaparecer o desintegrarse. y de la que pueda venir si viene. Katechón: lo que retrasa el final. Hoy es katechón.

23.

Requiere la disciplina de una meditación, una espera y una presencia.

24.

La militancia no es ni la única, ni la mejor forma del compromiso político en este presente. Quizás es la acabada. 

25.

Figuras, prácticas e ideas están ausentes o agotadas. 

26.

La tradición, por su lado, está exhausta. Ese es el principal punto de partida.

27.

Se da como fenómeno vertical y de jerarquía sobre los espacios, las ideas, las partes y los conflictos. Ahí hay un punto de partida. 

28.

En esa zona de exterioridad, hay que concentrar la atención y la espera.

29.

Ni necesario, ni probable: es contingente. Vecino de ser imposible.

30.

Los explicadores del peronismo lo matan o, peor, lo momifican.

31.

No vendrá por donde sabemos o creemos. Menos podemos determinar cuándo. No conocemos el nombre.

32.

Si se siente cómodo, si se sabe, ahí y entonces: no es.

33.

Más vale mantenerse cerca de la estructura, lejos de lo inesencial.

34.

La historiografía y sus máscaras son inútiles. 

35.

Fecundo es el recuerdo histórico, molecular, atómico.

36.

Una brizna, un gen, una palabra basta.

37.

Llevamos este tesoro en vasijas de barro. 

38.

El vino falta. Falta. Es deseo puro.

39.

El vino nuevo en odres nuevos.

40.

Eso es lo que hace la diferencia entre estar atribulados y estar derrotados. Eso.

Néstor Borri

Teólogo, militante del Centro Nueva Tierra. Cocreador de Factor Francisco, un grupo dedicado a la discusión alrededor del pensamiento del papa Francisco. En Instagram es @nestorborri .

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