Cine líquido, de José Retik

En los mundos de José Retik (1969) hay que aprender todo de nuevo. Como si se tratara de un nuevo lenguaje, de costumbres desconocidas, de sistemas de poder absolutamente desconocidos, el lector avanza por sus relatos al tanteo, con los ojos cerrados, y confiando que pieza a pieza ese nuevo mundo se le irá revelando. Pero… ¿hay revelación o hay desconcierto? ¿Hay orden y progreso o caos y retroceso?

Quienes hayan leído Los extraestatales (2020) saben a qué me refiero. Retik confía en el delirio como medio para explorar la realidad. Hay algo de Laiseca, claro, pero también hay algo de la fantaciencia de fines de siglo XIX. Un Horacio Kalibang escrito a la luz del siglo XX con proyección al XXI. ¿Y ahora? Y ahora el autor Retik se despacha con su nuevo libro, Cine líquido, publicado en 2023 por Borde Perdido editora.

¿Todavía no entienden a qué voy? ¡Claro! ¡Se avanza al tanteo! Tengan y lean estos fragmentos de Cine líquido para hacerse una idea de la escritura de José Retik. Después me cuentan qué onda.

(por Golosina Caníbal)

Cine líquido (fragmento)

Por José Retik

 

 

Esa tarde estaba despierto. No sabía quién era ni dónde estaba.
¡Eh, Amigo!: ¡Vamos, vamos! ¡Que los vagos como vos no llegan a ninguna parte!
Tiberio estaba mal vestido, no se bañaba desde el miércoles a la mañana (ya era domingo) y tenía un bigote ancho y desprolijo del tamaño de Nietzsche. Podría haber sido confundido con un harapiento, o con un filósofo universitario. No era más que un cincuentón con resaca.
¡Eh, Amigo!: Ya te dije que si no te ponés en vereda, la Gestafo te va a venir a buscar.
Tiberio: ¿Qué Gestafo?
¡Eh, Amigo!: La Gestafo, men. Los dueños del impresor de idiotas.
Tiberio: ¿De qué hablás?
¡Eh, Amigo!: ¡Eh! ¡Vamos! ¡Que por interés baila el mono! ¡Y claro! A mí me tocó militar el Programa Autonómico Dominante del Dr. Agosti. Las explicaciones del caso vendrán en tiempo y forma. ¿Ves allá? ¿Y allá? ¿Ves o no ves? Ninguno sabe quién es quién. Los que están en el Programa tienen tatuado un código alfanumérico. Vos sos ISO9001. En fin… entenderás que ésta fue tu última noche de borrachín. A partir de mañana estarás en manos del Dr. Agosti.
ISO9001: ¿Sos de la zona vos? Tendría que ir comprar una petaca. ¿Habrá algún almacén abierto a esta hora?
¡Eh, Amigo!: Te puedo ofrecer unas fetas de mortadela. No estás autorizado a salir. Me quedan unas rodajas de pan también. El vinito se acabó. ¿Ves o no ves al hombre de overol azul en la casa de enfrente? Es un Centro de Cronificación de Uninformados. Al que entra ahí lo imprimen. Por cada impreso, cinco más caen como fichas de dominó. ¿Qué pasaría si la Gestafo tuviese el control total?
ISO9001: ¿Por qué no me acuerdo de nada?
¡Eh, Amigo!: Porque el Dr. Agosti te selló como un bife de chorizo. Es el primer paso para la aplicación del Programa. Mañana te termina de cocinar.
ISO9001: ¿Qué Programa?
¡Eh, Amigo!: ¡Ya te dije! El Programa Autonómico Dominante. La cosa está jodida. Es probable que ya no quede ni un solo nombre propio. El tipo de overol era periodista independiente. Bah, trabajaba para un multimedio internacional pero cada tanto se daba el gusto de opinar.
ISO9001: ¿Y cómo es la impresión? ¿Qué les hacen?
¡Eh, Amigo!: ¡Mejor no saberlo!
ISO9001: ¡Vamos! Algo tengo que saber… tengo derecho a la información…
¡Eh, Amigo!: ¡Dale! Tampoco soy un yuta hijo de puta. La cosa es así. Los tipos inventaron una microlana capaz de actuar sobre las conexiones sinápticas. Crea un efecto aislante en el cerebro. Si te rellenan con microlana quedás como mancebo.
ISO9001: Traé la mortadela que me dio hambre…
Megáfono del Örgano de Propaganda: ¡Atención! ¡Atención! Augusto Montes Rawson fue un periodista deportivo que dio sus opiniones sobre fútbol. Defendió los intereses corporativos de los clubes chicos. En aquella época, cuando la opinión pública no estaba uninformada, desparramó bilis en los canales de televisión. Gracias a la Gestafo, sabemos ahora que el derecho a la información es un componente clave de la desintegración social.
ISO9001: ¿Qué fue eso?
¡Eh, Amigo!: ¿Qué cosa?
ISO9001: Eso que se escuchó…
¡Eh, Amigo!: Es la Gestafo. Cada tanto pasa la tanqueta con el megáfono y hace propaganda. Es parte del proceso de impresión.
ISO9001: ¿Impresión?
¡Eh, Amigo!: Sí, impresión del pensamiento uninformado. Muchos de los impresos son enviados a los “campos de anulación mental”. Nadie sabe lo que pasa realmente en esos lugares. ¿Y sabés por qué?
ISO9001: No…
¡Eh, Amigo!: Porque nadie volvió de ahí. Se dice que en los “campos de anulación” hay compradores que te llevan a otro país para que puedas comenzar una nueva vida como esclavo. Si tenés un Amo la vida es más fácil. La Gestafo decretó que la obediencia es un derecho universal inalienable.
ISO9001: ¿Por qué no me traés el pan y esas fetas de mortadela que te quedaron? Te juro que estoy muerto de hambre.
En LA NACIÓN existían dos opciones: O se estaba de un lado o del otro. Y de las dos, el Dr. Agosti era la única alternativa. El Programa Autonómico Dominante engendraba un tegumento protector que impedía la expansión de la microlana. Si bien la inmunización de cabezas era un proceso valioso, los efectos adversos podían ser complicados. Había que ser riguroso con la manipulación psíquica.

***

Una vez que sonaba la sirena, nadie podía permanecer en las calles. Los Fotogruppen eran escuadrones paraperiodísticos que perseguían rebeldes en los territorios colonizados. Usaban cámaras con flash de magnesio y clorato potásico para que la explosión lumínica los aterrorizara. Los retratos se subían a las redes sociales junto con notas desprestigiantes que difundían los Örganos de propaganda. Salir en Der Paranoide Beobachter era prácticamente una sentencia de muerte.
ISO9005 fue detenido en uno de esos procedimientos. Estaba sentado cómodamente en el cordón de la vereda cuando lo fotografiaron. Aunque fue interrogado hasta el paroxismo nunca reveló lo que realmente estaba haciendo. Las cirugías psíquicas del Dr. Agosti podían producir daños cognitivos irreversibles. Y ese era el caso de 9005. Aquella mañana había desayunado Mantecol con café con leche. Revisó sus cuentas de Facebook, Instagram, Telegram, Twitter, Linkedin, Medium, Quora y Gesselig (la red oficial de la Gestafo). Allí se podían compartir únicamente frases dichas por Die Höchstem, todas incluidas en la Obra Total Das Buch aller Sätze; el Manual para el Pensamiento Unificado. El ISO omitió por completo los procedimientos legales y al sentarse en la vereda recibió el estallido fatídico del flash. Su caso, además, se consideró violatorio de toda la normativa vigente. Después de obrarse las actuaciones correspondientes se ordenó su confinamiento a los “campos de Mendel”.

***

Al día siguiente del encuentro con ¡Eh, Amigo!, ISO9001 fue llevado al Centro clandestino de detención psíquica. Era verano y el Dr. Agosti disfrutaba los treinta grados de temperatura en bermudas. Desde el exterior se veía brillar una luz tenue a través de las ventanas ovales. Los colaboradores del doctor llevaban puesto guardapolvos de color negro, guantes amarillos y pitucones.
—Y éste es el Autonomizador Dominante — dijo el Dr. Agosti, señalando un extraño artefacto—.
El zumbido mecánico del Autonomizador obraba de manera sugestiva. Cada ISO salía con una sonrisa de oreja a oreja y el certificado de la norma.
9001 fue llevado por un Guardapolvo Negro hasta un gabinete de vidrio transparente.
—¿Esto es parte de la fase 2? —preguntó 9001.
Nadie respondió porque el gabinete era acústico. ¡Eh, Amigo! lo miraba desde afuera y practicaba todo tipo de morisquetas. 9001 pensó que se estaba burlando. No entendía que ¡Eh, Amigo! solo quería entretenerlo. Cuando advirtió que era inútil, se sacó la galera, esbozó una sonrisa y desapareció dejando un montón de estrellitas en el aire. ISO9001 descubrió entonces que ¡Eh, Amigo! no era más que una versión lobomotizada de Pepe Grillo.
—Empezaré por el principio —dijo el Dr. Agosti mientras un grupo de Guardapolvos Negros trasladaba el gabinete de vidrio donde estaba 9001 hacia el sector de cirugía psíquica. “Esta operación no se puede llevar a cabo sin la voluntad del ISO. Y para ello, es necesario que se cumplan ciertas condiciones. El caldo caliente que tienen ante ustedes es el caldo de cultivo de una transformación social jamás vista” —Agosti hablaba solo—. Al entrar en el gran salón de los blindajes, 9001 se representó la imagen de un tribunal. Agosti abrió el gabinete de vidrio para dejarlo salir mientras le decía: “¿Qué ganarías con huir en una Nación dominada por la propaganda?”. Y luego: “Los Uninformados solo pueden obedecer”. Y entonces, por primera vez, ISO9001 sintió miedo. Y el miedo es un sucedáneo etéreo de la anestesia. No hay cirugía psíquica sin miedo. Apenas lo vio vacilar, Agosti le extirpó el sentido de la propaganda. Liberado del miedo y de la propaganda, 9001 dejó ver el alma por la ventana de sus ojos. Como parte del ritual de bienvenida, los ISOS dijeron palabras alusivas. 9000: “La propaganda es evitable”. 9002: “Nuestra historia es otra y no se alimenta de migajas de poder”, 9008: “No hay que mirar hacia la derecha si el juez se encuentra a la izquierda”. 9012: “El culto a la personalidad es propaganda por antonomasia”. Y ahí nomás, como si fuera Campanita, apareció volando ¡Eh, Amigo!: “Ponete el pijama a rayas que vamos para casa”.

 

 

 

 

Bache

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Revista digital. Cultura y sociedad.

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