12 libros recomendados para la FED

Este fin de semana (del 5 al 7 de agosto de 2022) se llevará a cabo una nueva edición de la FED (Feria de Editores), que reúne lo más destacado de la literatura y la edición independiente de Argentina y Latinoamérica.

Esta vez será en el C Complejo Art Media (Av. Corrientes 6271, Ciudad Autónoma de Buenos Aires), y como siempre contará con stands de las principales editoriales, charlas y talleres y una participación activa de distintos autores y autoras nacionales e internacionales.

Por eso, invitamos a Facundo “Kuky” Basualdo, uno de los responsables de OCIO Casa de Libros, una librería independiente ubicada en el barrio de Villa Crespo (Loyola 829, CABA), para que hiciera una selección de doce libros destacados que se pueden conseguir en la Feria.


Una vida en presente – Paula Puebla (17grises) / novela

La protagonista y narradora, María Guevara, se presenta escindida entre cuerpo y mente: piensa en la calidad del durlock del departamento horrible en el que está mientras espera que su cliente del momento acabe. Es una mujer empoderada y cobra por coger, una prostituta por elección. Si bien empezó casi por casualidad, decidió vivir poniéndole precio al sexo con políticos, empresarios, poderosos: la decisión no tuvo que ver con el sexo, sino con el dinero. «C’est tout une question d’argent», dice. No lo sabe nadie, casi. No lo pueden saber su hermana, sus sobrinas. María Guevara sabe lo que quiere y esconde sus puntos débiles: sus secretos, la soledad, la angustia, las preguntas que a sus treinta y pico de años comienza a hacerse sobre la maternidad, la vejez. Ahí, en sus sombras, se juega la historia. Puebla enmarca la incomodidad y se dedica a narrar desde su interior.


 

El cuento después de Walsh – I Acevedo (EME) / ensayo

Desde el título hay preguntas: ¿qué es lo que se mueve? ¿Por qué Walsh como punto de quiebre? ¿Por qué hablar de Walsh desde sus cuentos? Este ensayo, estos ensayos, van aún más allá, con más preguntas trazadas. Dividido en cuatro partes, el autor dedica la primera de ellas a la obra de Rodolfo Walsh, a la relevancia de los documentos no sólo para su obra de no ficción sino también para su ficción, no solo para sus primeros cuentos policiales. Después aborda la inabordable palabra “imaginación”, lo que eso significa para la literatura y lo que eso significó para la cantidad de textos autobiográficos de las primeras dos décadas de este siglo en nuestro país. Sobre Hebe Uhart, el feminismo y el peronismo escribe Acevedo en la tercera parte, y la última se la dedica a la necesaria cobertura de quien escribe literatura. Sintetizarlos, así, queda chico. En el medio hay pandemia, movilizaciones, truco y retruco del propio pensamiento: vemos trabajar las ideas de I Acevedo página a página.


Mis amigos – Emmanuel Bove (Mil Botellas) / novela

Estamos en los años veinte del siglo pasado. Victor Bâton es un exsoldado francés que cobra una pensión por haber combatido en la Primera Guerra Mundial. Vive en una habitación barata de Montrouge, en el conurbano parisino. No trabaja, deambula. Y hace lo que hace la gente con tiempo: observa, piensa y sobrepiensa y sigue pensando. La angustia por estar solo, la pobreza, la desesperación por sentirse querido, las ideas sobre uno mismo y el señalamiento a los otros. Todos los climas. Y busca un amigo. Cuenta todo con paranoia, con tono obsesivo. Especula y juzga todo a su alrededor. Con cualquiera que podría convertirse en amigo mide sus movimientos, sus palabras, sus gestos, los propios y los ajenos. La búsqueda de sentido en la vida lo lleva a caminar por el absurdo de la existencia, y el autor logra así una de los primeras novelas existencialistas, antes de Sartre o Camus.


Las chicas salvajes – Ursula K. Le Guin (Hekht) / narrativa, no ficción, poesía

Un cuento, algunos poemas, dos ensayos y una entrevista: ese es el índice de esta novedad de la editorial Hekht que, más allá de las formas de sus textos, tiene la identidad y la mirada de Le Guin, como autora, como mujer salvaje, con el interés subversivo de usar la palabra contra las lógicas impuestas. En “Mantenernos despiertxs mientras leemos”, uno de los ensayos en donde discute la lógica mercantilista de la edición corporativa, dice: “Leer bien una buena novela es seguirla, actuarla, sentirla, convertirte en ella: de hecho, todo menos escribirla. Leer es una colaboración, un acto de participación. No es sorprendente que no todxs estén dispuestxs a hacerlo”. Esa provocación, ese salvajismo, es el que atraviesa estas páginas.


Nada que corte – Gloria Vaccarezza (Contramar) / novela

Una virtud se advierte rápido al abrir esta novela: la lectura es voraz debido a una escritura con un estilo fluido, de alguien evidentemente acostumbrada a mantener atentos a los lectores. Gloria Vaccarezza es periodista, quizás ahí haya una clave. La historia tiene dos ejes centrales, sostenidos en una misma persona, Débora, una joven que narra en primera persona. Cada eje es un universo particular: por un lado, ella como productora de móviles de exteriores de un canal de televisión. Por el otro, ella internada en un hospital psiquiátrico. Los capítulos nos pasean por esos dos mundos tan distintos, con marcas tan particulares, atando locura y razón en medio de esta vida moderna. Esta es la primera novela de la autora y fue editada por Contramar, un sello que apuesta a voces que no andan por el centro.


Mi signo es de fuego – Glauce Baldovin (Caballo Negro) / poesía

Glauce Baldovin nació en Río Cuarto en 1928 y falleció en Córdoba en 1995. Militó en el Partido Comunista y en el Partido Revolucionario de los Trabajadores, tuvo un hijo desaparecido en 1976. «También fue militante de la seducción, la fuga, la fábula y la dispersión», dice la solapa del libro. Empezó a publicarse su obra dispersa (poemas regalados a amigos, escritos en libros ajenos, en hojas perdidas) recién en 1987, y este libro es un primer intento de «poesía completa». Casi 700 páginas en las que se traza una historia de despojos y resistencias, con el acento individual y una mirada social.


Las causas perdidas – Nicolás Igolnikov (Hexágono) / cuentos

El autor de estos diez cuentos reunidos nació en 1997 y es, además de escritor, profesor de matemáticas, pero en estos relatos no hay rastros ni de su edad ni de la lógica que tienen los números, tampoco de algún tipo de pedagogía. Estos cuentos están escritos con tristezas. En un niño que observa a sus padres, en una pareja de adultos que observa el cielo a fin de año, en un maquinista que va perdiendo en el camino. Cuentos breves, con una sensibilidad y una sencillez elaborada. Como dice en su contratapa: “Los cuentos de Nicolás encienden cada uno a su manera el brillo del silencio”.


Lebensraum – Fernando Bogado (Omnívora) / novela

Guillermo Saccomanno lo dice sin vueltas en la contratapa: Lebensraum es una novela ambiciosa. En esta historia se cruza la historia latinoamericana, las luchas por la independencia y la identidad, la sangre derramada y la cultura, las SS y Hitler, el clima tropical del Caribe y las batallas perdidas en el frente ruso. El narrador es un investigador literario que viaja hacia las Islas Galápagos en búsqueda de información detrás de un alemán que terminó como vicecónsul en Costa Rica. Es ambiciosa en el derroche de elementos con las que la compone, pero está sostenida en la construcción narrativa de una ficción bien nuestra, llevada a un ritmo por momentos vertiginoso, nutrida con la belleza y el horror de este y todos los tiempos.


Sara Gallardo, la mujer de humo – Josefina Fonseca (Añosluz) / biografía

Esta biografía está escrita casi en homenaje a la obra de Sara Gallardo: tiene crónica, ensayo, textos libres, teatro. Una obra de “vidrios rotos”, como definía Sara a la reunión de sus textos, como disparador y ordenador de una biografía tan compleja como rica. Fue periodista y escritora, con apellido aristocrático, nunca acomodada en su alcurnia, tampoco en su opuesto, pero sí se mantuvo en esa dualidad: del campo y de la ciudad, de Buenos Aires y viajera, madre y enamorada, como aristocrática y como la que colaba café en una media o quemaba camisas cuando planchaba, se nutren unas de las otras. Todos esos lados de Sara están en el libro de la escritora y periodista Josefina Fonseca, que profundizó en su búsqueda un poco antes, casi en paralelo a la reedición de toda la obra de una autora no olvidada, sino, quizás, ubicada en un costado.

 


Indios, Ejército y Frontera – David Viñas (La Flor Azul) / ensayo

Es cierto: los clásicos no necesitan mayor recomendación. Una novedad: esta edición está prologada por Horacio González. «Este libro mantiene con fascinante vigor lo que no haríamos mal en llamar dos almas -escribe González-, una de las cuales pertenece al estudio del gran estatuto de la ocupación territorial por parte de los estados nacionales articulados a la racionalidad capitalista y otra que pertenece en pleno derecho a la mirada estilística con que Viñas interpreta cada gesto, cada texto, cada ornato de las voces más visibles de los ‘gentlemen’ escritores o militares, en las que percibe el alma desgarrada de esas conciencias intelectuales.” Una profunda crítica cultural, política, social, con los cambios y las continuidades a un siglo de la llamada Campaña del Desierto, escrito durante la última dictadura y publicado en Argentina en 1983. Tal vez la recomendación sea, a partir de este título, proponer la entrada al catálogo de La Flor Azul, con base en un pueblo de la costa bonaerense.


Me cago en las disquerías – Seba Rubin (Gourmet Musical) / crónica, música

Gourmet es una editorial que se dedica a la música, pero este título no es estrictamente un libro de música, sino de las pequeñas, o no tanto, catedrales en las que la música espera: las disquerías. Las crónicas acá compiladas fueron escritas por músicos, periodistas y otros mortales también melómanos que pertenecen a esa religión, que recorrieron disquerías de todos los tiempos y todas las latitudes, de Europa a Estados Unidos o Tokio, de barrios o pueblos argentinos a latinoamericanas. Casi como si hubieran puesto a escribir a los personajes de High Fidelity. Algunas cargan nostalgias, otras van hilando anécdotas, en el paseo por esos rincones más o menos míticos, trazando mapas para decir que “las ciudades son las disquerías” o celebrando que en el piso más alto tengan el mejor baño que alguien alguna vez soñó.


Trenzas – Susana Szwarc (Entropía) / nouvelle

«Y cuando se largó el chaparrón, ella entró en la lluvia», se lee casi en el principio. Entrar en Trenzas es eso: entrar en la lluvia. Llueve desde el principio, todo el tiempo. Las historias se van armando a retazos, como narradas —o leídas— detrás de un vidrio esmerilado. Hay hijas que vuelven, está la ciudad y el pueblo, hay una madre y un padre, hay una mujer que agoniza, hay unas niñas, hay mujeres adultas. Mucho mate, más lluvia. Idas y vueltas en el tiempo, en la Historia. Hay terror, hay muerte. Nada escabroso, solo esmerilado. Y hay trenzas, claro. Trenzas guardadas, cortadas, tiradas. Y todas esas historias, fragmentarias, trenzadas. La escritura es fina, hecha de poesía, pareciera decirnos todo lo que el olvido no logró vencer. Tal vez Trenzas sea una memoria hecha de voces y cosas; como se apunta con Guimarães Rosa en el epígrafe del libro: «Uno se olvida y las cosas se acuerdan de uno».

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