Lo más destacado de 2021

Al igual que en 2020, algunos y algunas de los colaboradores de Bache elegimos libros, películas, series, discos, canciones y cómics que nos acompañaron en este 2021, entre los que se incluyen tanto novedades como “antigüedades” que descubrimos este año.


Paula Puebla

PELÍCULAS

Cry Macho, de Clint Eastwood (2021): No califica entre las mejores de sus películas y sin embargo supera la media. Un cowboy anciano y solitario, interpretado por el propio Eastwood, se embarca por honor en una tarea ruin, con un trasfondo que sospecha pero desconoce, y se las ingenia para hacer cruzar la frontera caliente del hemisferio norte a un púber mexicano y su querido gallo de riña. Valores, complicidad y un amor inesperado enmarcados en planos que sacan el aliento. Con más de 90 años, Clint no se amilana y sigue regalando un cine de lengua propia, que no se quebró ante los nuevos estándares. Ese irresistible no sé qué.

 

Fue la mano de Dios, de Paolo Sorrentino (2021): Nada podía salir mal. Napoli, Maradona, Sorrentino. El cineasta -mi favorito- se asomó a la autoficción y logró un largometraje sensible, en el que la virtud de los diálogos está a la par de la profundidad de los silencios. Experto en labrar el punto de vista de sus protagonistas, siempre solitarios y sumidos en algún tipo de melancolía, de búsqueda trascendental, Sorrentino hace nacer de su costilla a Fabietto, y lo muestra antes, durante y después de una vida rota. Este pasaje, en el que la napolitanidad y el Diego aparecen como una constante milagrosa, es el de la adultez. Emocionante, el director recupera escenas de su novela Todos tienen razón y sugiere así que todo su cine está construido en base y gracias a sus experiencias vitales. Para verla cien veces.

 

-Una casa sin cortinas, de Julián Troksberg (2021): Este documental fue presentado en la edición 2021 del BAFICI híbrido y la rompió. El director reconstruye a Isabel Perón, uno de los personajes más demonizados y no contados de la historia de la Argentina -que es también la historia del peronismo-, para ofrecer material de archivo y testimonios de diferentes voces que la conocieron. Puntos por el coraje de abordar un personaje lleno de dobleces y de sombras como Isabelita, puntos por hacerlo pese a la corrección política que se metió como legión aleccionadora en el mundo del arte, puntos por mostrar esa «otra cara» del peronismo. Una jugada peligrosa que salió muy bien y logró romper el cerco cinéfilo para filtrarse en las venas políticas.

 

 

SERIES

Impeachment: American Crime Story: La reconstrucción ficcional del Caso Mónica Lewinsky. Demócratas vs. republicanos, rosca política y un affair que Occidente nunca va a olvidar. La adaptación no se puede creer. La dirección de arte es impecable. Y la actuación de Beanie Feldstein como la becaria que enloqueció a Bill Clinton -interpretado por Clive Owen- es mejor. Para pensar las múltiples dimensiones del poder y recordar cómo era el mundo hostil de los tabloides antes del mundo hostil de las redes sociales.

 

LIBROS

Atomizado Berlín, de Julia Kornberg (Club Hem, 2021): Audacia, cinismo y un futuro de abyecciones. Memoria política del 2001 se mezcla con los días calculados de una familia acomodada de Nordelta para resultar en una novela que vira, lento pero sostenidamente, hacia el retrato de una sociedad descompuesta, desarticulada y sin salida. Mérito múltiple por ser una primera novela de una «autora joven» que resistió a los cantos de sirena del mercado y se animó a hacer sátira de los propios.

La otra hija, de Santiago La Rosa (Sigilo, 2021): Con la lectura de La otra hija entendí que Australia (Metalúcida, 2016), la primera novela de La Rosa, era apenas la punta del iceberg de la enramada de imaginaciones del autor. Esta novela parece valerse del «lo que no se trabaja, se repite» para desenmarañar un vínculo padre-hijo lleno de sombras, silencios y hiatos, para que ese mismo hijo pueda tramitar su conversión a padre. Familia y monstruosidad. Punto alto: no se sabe hasta qué punto es una novela autobiográfica.

 

EVENTO DEL AÑO

Cuando sonó el silbato final y Lionel Messi cayó de rodillas al césped para ponerse a llorar. Cuando sus compañeros corrieron a abrazarlo. Cuando levantaron la Copa América.


Cristian De Napoli

PELÍCULAS

The Velvet Underground, de Todd Haynes (2021)
Marighella, de Wagner Moura (2019): Peliculón brasileño sobre la guerrilla en los 70

 

SERIES

Casi que no vi, pero de las poquísimas de 2021 que vi me gustó la británica It’s a sin (2021)

 

LIBROS

Debo haber leído unos cincuenta libros publicados en 2021, y hojeado otros cien. De ese recorte angosto elijo tres, sin orden, y podría haber otros:

 

Tienes que mirar, de la rusa Anna Starobinets (Impedimenta)
El ladrido del tigre, de Osvaldo Baigorria (Blatt y Ríos)
Detente, instante, eres tan bello, de Cristina Peri Rossi (Caballo Negro)

 

 

CANCIONES

«La izquierda de la noche», de Babasónicos

 

EVENTOS DEL AÑO

-El programa Pre-viaje
-La vuelta de Lula para presidente


Sebastián Robles

PELÍCULAS

Fue la mano de Dios, de Paolo Sorrentino (2021): Grotesco italiano con mucho de Fellini y Ettore Scola, algo de realismo mágico, y la carrera de Maradona en Nápoles como telón de fondo. Tiene muchas escenas hermosas. Mi entusiasmo decayó cerca del final, cuando empecé a sospechar que la película también, a su manera, seguía una fórmula. Aún así, me pareció muy superior a casi todas las producciones originales de Netflix

 

The deep house, de Alexandre Bustillo y Julien Maury (2021): Película de terror francesa sobre una casa embrujada en el fondo de un lago. Hace unos quince años, el cine de terror francés se planteó como una especie de reflexión o comentario sobre el cine de género norteamericano: Martyrs, Haute Tension y A l’interieur, esta última de los mismos directores de The deep house, son los mejores ejemplos de esta corriente, que desde hace un tiempo naufraga sin rumbo. No lo encuentra tampoco en esta película, que tiene sin embargo una primera parte interesante, con excelentes escenas de tensión cuando los protagonistas se sumergen. Luego, como si los directores (o los productores) se hubieran asustado de su propia creatividad, la película se transforma en una sucesión de subrayados y lugares comunes. Por suerte es breve. Los primeros treinta minutos igual valen la pena

 

Cargo 200, de Alekséi Balabánov: La película es de 2007 pero la vi este año, igual que el resto de la filmografía de su director (recomiendo, también, Morfina; Hermano y Hermano 2). Cargo 200 es una adaptación de la novela Santuario de William Faulkner. Balabanov transforma el sur decadente de los Estados Unidos en la Unión Soviética terminal de los años ochenta, cuando todo se estaba deshaciendo. Una película sucia, que genera una incomodidad perdurable.

 

Invincible, de Werner Herzog: Otra película vieja, esta vez de 2001, a la que descubrí este año. Herzog cruza a dos personajes históricos que no se conocieron en la vida real: un forzudo judío de circo y un aspirante a Ministerio de Ocultismo de Adolf Hitler. La película es irregular, pero tiene muchas escenas memorables.

 

 

SERIES

Maradona: Sueño bendito: Hace dos años que no miro series, y no lo lamento. En 2021 sólo me asomé a Sueño bendito, la serie inspirada en la vida de Maradona. Tiene muy buenas actuaciones de Jean Pierre Noher como Guillote Coppola y Peter Lanzani como Jorge Cyterszpiler. El resto es más o menos esperable con el presupuesto que maneja Amazon: exteriores impactantes, muy bien filmados, excelente uso de las imágenes de archivo y un guion profesional, con la historia argentina como telón de fondo. No pido más de una serie, pero quizás le falte algo de espíritu, lo cual tratándose de Maradona es paradójico.

 

LIBROS

Ensayos reunidos, de Philip K. Dick: Un libro pirata, sin ISBN, que sólo se consigue en ferias, muy pocas librerías y en Mercado Libre. No aparecen créditos de la traducción ni la edición. Tampoco hay nombre de editorial ni datos de impresión. Son cuatrocientas páginas, en tipografía tirando a chica, que incluyen artículos, conferencias, prólogos, ensayos sobre la ciencia ficción y notas autobiográficas divergentes entre sí, nunca antes publicadas en un solo volumen. El diseño de la tapa es precario, pero el ejemplar es sólido y está bien encuadernado. Su contenido es el resultado de un trabajo hecho con criterio y conocimiento del autor. A Dick le hubiera encantado.

 

Memoria para el olvido, de Robert Louis Stevenson: No es la única edición que circula de los ensayos de Stevenson. Es probable que tampoco sea la mejor. Incluye un prólogo de Alberto Manguel donde, como es habitual, el exdirector de la Biblioteca Nacional relata una anécdota que ilustra su vínculo con Borges y Bioy Casares. En las siguientes páginas, Stevenson señala como malos escritores a quienes anteponen su vanidad a la narración. Es sólo uno de los preceptos de un libro que también puede leerse como un tratado moral. Porque la buena narración, para Stevenson, es el producto de una ética. Sus ensayos y artículos, que incluyen polémicas con Henry James y con la novela sentimental inglesa, mantienen una vitalidad que se actualiza en cada reedición.

 

-Arte Folk Americano, de Hernán Vanoli (2021): Es la historia de una separación, pero también una búsqueda. Escribir en contra de la estupidez de una época es un desafío enorme porque esconde el riesgo de engendrar una estupidez de signo contrario. Arte Folk Americano no se limita a evitar esa trampa, sino que la transforma en estímulo para una narración donde los paisajes inocuos de la literatura del yo, ese relato obsesivo de la experiencia íntima, se transforman en taxidermia de animales salvajes, campos sembrados en Iowa y personajes white trash norteamericanos. Una novela potente, de un lirismo extraño y desgarrado.

 

EVENTO DEL AÑO

La invasión de carpinchos en Nordelta


Antonella del Valle

PELÍCULAS

Diarios de Otsoga, de Miguel Gomes (2021): La vi en el retorno presencial del festival de Mar del Plata. La película luminosa de mi año. La cortina de los créditos finales del 2021 es la misma que de la de esta película: «The night», por Frankie Valli

-In front of your face, de Hong Sang-soo (2021)

Las picapedreras, de Azul Aisenberg (2021)

Responsabilidad empresarial, de Jonathan Perel (2020)

 

SERIES

Succession (temporada 3): ¡Obra maestra! Guion perfecto, actuaciones impecables, mi cámara metiche favorita. Gracias por tanto a Kieran Culkin y el ex «Mister Darcy» Matthew Macfadyen

 

LIBROS

-La trilogía de Vivian Gornick, editada por Sexto Piso: Apegos feroces; La mujer singular y la ciudad; Mirarse de frente

La ciudad y la casa, de Natalia Ginzburg (Lumen)

Claus y Lucas, de Agota Kristof (Libros del Asteroide)

Una guía sobre el arte de perderse, de Rebecca Solnit (Fiordo)

Mi madre ríe, de Chantal Akerman (Zindo & Gafuri)

La novela luminosa, de Mario Levrero

 

 

DISCOS

-El disco en vivo You heat me up, you cool me down, de King Krule

El Madrileño, de C Tangana

 

CANCIONES

Mi canción 2021 definitiva fue «Places», de King Krule y Jamie Isaac. No está en Spotify, solo en YouTube. Es una sesión en vivo.

 

Una playlist involuntaria de mi 2021:

«Summer on a solitary beach» de Franco Battiato

«Pelotuda» de Dillom

«Midtown» de Duki

«Vamp de Catnapp», remix de Modeselektor

«Say what you will» de James Blake

«Badfreq» de Luan sounds

«Nunca nadie pudo volar» de La casa azul

«Water» de Saramalacara

«Little green» de Joni Mitchell

«100 bad» de Charli XCX con Tommy Genesis


Gabriel Reymann

PELÍCULAS

-Radio Olmos, de Gustavo Mosquera R (2019): Ah el fílmico, ah la historia.
-Summer of Soul, de Ahmir “Questlove” Thompson (2021): Desde otro espacio-lugar, pero ídem anterior.

 

DISCOS

Varios, separados por géneros o intentos de:

 

«Guitarritas»

-Afrique Victime, de Mdou Moctar: Psicodelia tuareg desde Níger
-Urban Driftwood, de Yasmin Williams: Guitarrista folk, mas no cantautora sino intérprete instrumental

 

«Jazz»

-Searching for the dissapeared Hour, de Sylvie Courvoisier & Mary Halvorson: Thelonious Monk plays glitch

 

«Death metal»

Imperative imperceptible impulse, de Ad Nauseam: Cuarteto italiano que escribe sus propias variaciones de Anton Webern

 

 

«Post rock/electrónica»

-G_d’s pee at State’s End , de Godspeed You! Black Emperor: Sin demasiadas novedades, siguiendo con su enfoque más rockero
Intimate Immensity , de Tomaga: Algo de jazz, algo de gamelan, algo de electrónica, algo de ballet.

 

«Enfoques experimentales alrededor de la voz humana»

-Deep England, de NYX + Gazelle Twin: Electrónica y coro femenino, nietas de las Kate Bush y Le Mystere des Voix Bulgares que quisiste quemar

-HEY WHAT, de Low: El dúo de Duluth continúa su alianza con el productor BJ Burton y el resultado por momentos se asemeja a mascar un chicle de aluminio

-La exclusión, de Niño de Elche: EL cantaor moderno de flamenco en un audiodrama de prisiones -externas e internas- que haría sonrojar a Scott Walker. ¡Mamita!

-Sinner get ready, de Lingua Ignota: ópera horrorista con responsabilidad sexoafectiva. Este es el disco del año


Javier González Tuñón

PELÍCULAS

Días, de Tsai Ming-liang: Primer largometraje de ficción del maestro Tsai desde el magistral Stray dogs, de 2013 (que, se suponía, sería su último). Las vida de dos personajes (Lee Kang-sheng, protagonista de todas sus películas, y Anong Houngheuangsy, a quien conoció cuando trabajaba en un puesto de comida callejera) nos es narrada en paralelo hasta que sólo por un momento se cruzan y se tocan y eso de algún modo los marca. La música de Limelight (1952) le da un clima de homenaje metafísico a Chaplin y a esa película, que también tenía un encuentro crucial (el de Chaplin con Buster Keaton).

 

The Velvet Underground, de Todd Haynes: Uno de los mejores documentales sobre una banda jamás hecho. Materiales de archivo que incluyen filmaciones de Andy warhol, Jack Smith, Jonas Mekas (a quien muy apropiadamente el documental está dedicado), Barbara Rubin y fotos de Stephen Shore, entre otros, sometidos a un montaje frenético que va acelerando y luego desacelerando en consonancia con las distintas etapas de la banda. La historia nos es contada en forma poco lineal y sólo a través de las voces de quienes estuvieron presentes en esa época

 

-Evangelion 3.0+1.0: La cuarta y última parte del reboot de Evangelion que comenzó en 2007 y tuvo un largo parate ( en el que su creador, Hideaki Anno, aprovechó para hacer la increíble Shin Godzilla) tras la mediocre tercera parte. Un cierre perfecto y distinto a la insuperable The end… que convierte al reboot en una secuela y arroja algo de luz sobre este mundo tan sombrío. No falta nunca, como en toda obra del estudio Gainax, la parodia a los lugares comunes del animé

 

Kenshin, el principio: Quinta y última parte de la pentalogía que Warner Japón realizó adaptando el manga de Rurouni Kenshin y demostrando que sí, manga y animé pueden ser llevados en forma perfecta a la pantalla (cosa que hasta ahora sólo las producciones japonesas han logrado). Se puede ver independientemente del resto, dado que se trata de una secuela que narra el origen del personaje y cómo obtuvo sus cicatrices. Sin duda, el punto más alto de la saga. Existe también una bellísima adaptación animada de este arco llamada «Reminiscencia»

 

SERIES

Okupas: Finalmente, y tras veinte año,s una de las mejores series de todos los tiempos (precursora además de una estética que en televisión terminaría de consagrarse poco tiempo después con The Wire) ve la luz en una calidad decente. Indispensable revisitar la época pre-2001 (en un tiempo donde el revisionismo histórico ejercido por la derecha parece estar a la orden del día) para recordar cómo se vivía en el momento de mayor devastación neoliberal que habíamos tenido hasta entonces, y que condujo a lo que todos sabemos. En medio de eso, una de las mejores historias de amistad jamás narradas (con reminiscencias a Los tres mosqueteros) y la estética del documental callejero mezclando actores con no actores llevada a la ficción televisiva en horario central, en un hecho inédito en la historia de nuestro país. Desde el día en que Netflix la dejó disponible, hay una versión realizada por fans en la que le restauraron su increíble e insuperable banda sonora original.

 

-Young justice: Phantoms: Cuarta temporada de la que quizá sea la mejor serie animada que nos dio DC. La historia de los miembros del grupo (por ahora en forma individual) continúa avanzando con los años a medida que las cosas empeoran en sus vidas personales.

 

Legend of the Galactic heroes (1988-1997): Un viejo animé que durante diez años (110 capítulos y tres películas) adaptó las novelas homónimas de ciencia ficción del autor Yoshiki Tanaka. Un universo en guerra constante entre un imperio y una democracia donde se nos narra en forma muy detallada ambos sistemas con sus virtudes y defectos, así como la de los múltiples personajes que protagonizan esta historia más las de algunos de menor importancia, todo con el mismo grado de detalle y profundidad. Una verdadera obra maestra de la ficción política y humana.

 

 

DISCOS

The house is burning, de Isaiah Rashad: Tercer disco y el primero en cinco años de la figura joven más interesante que dio el hip hop en la última década. Al igual que en su disco anterior, y por los importantes baches que deja pasar entre unos y otros, nuevamente se presenta como un regreso. Mucho hip hop de la vieja escuela con algo más, y como siempre una capacidad lírica impresionante que narra (no en forma explícitamente autobiográfica) sus trajines de estos últimos años (rehabilitación, depresión, perder todo y empezar de nuevo y los temores sobre la propia mortalidad)

 

Travesti vive, de Daniel Melero: Muy poco antes de que el mundo virara, Melero dio uno de los mejores recitales que recuerde, donde repasó su obra maestra, Travesti, en forma integral, con excusa de su 25 aniversario, además de versiones muy especiales de otras canciones de su extensísima discografía. Belleza en estado puro

 

Mutator, de Alan Vega: Pocas veces los discos póstumos tienen un nivel tan alto o pueden interpelar tan bien al tiempo en el que finalmente ven la luz. Inspirado por los sonidos urbanos de la época en que fue compuesto, grabado y luego olvidado, resuena hoy en día como un fuerte eco. Era 1995 y el neoliberalismo se terminaba de consagrar como la única alternativa posible de mundo. Todo el disco tiene el sonido del colapso inevitable al que se dirigía la sociedad, ese que estamos presenciando actualmente, confirmando una vez más la cualidad de profeta del eterno Alan.

 

Mod prog sic, de Black Dice: Otro de los regresos más esperados. tras una década entera de silencio vuelve a las andadas el mejor combo de psicodelia noise

 

Fire, de The Bug: Otra obra sobre el inevitable colapso del mundo actual. Como siempre, bajos durísimos y, en este caso, ritmos casi siempre por encima de los 140bpm. Su disco más duro (y sólido) hasta ahora.

 

Hybr:id, de Alva Noto: Según palabras del propio autor, el disco surge de la búsqueda de intentar unir los procesos astrofísicos, la ficción y los movimientos performáticos. El resultado es otra obra de electrónica impecable, de las mejores que nos ha dado en mucho tiempo

 

-New York City Department of Records and Tracks, de Beat Detectives: «Música sin terminar, el único modo de completarla es que la escuchen», proclaman los detectives del beat, y no puede haber una mejor descripción.

 

CÓMICS

Crisis zone, de Simon Hanselmann: Un repetido del año pasado, porque finalmente vio a mitad de 2021 su edición final (y expandida, de a dos viñetas por página) en forma física, y de pasó se llevó el premio Eisner a mejor cómic web. Cuando comenzaron las restricciones por la pandemia, que iban a durar dos semanas, Hanselmann se propuso publicar en Instagram una página de diez viñetas por día en donde sus personajes estaban en el mismo contexto. A medida que las cosas fueron empeorando, las restricciones se estiraron y otros estallidos sociales en su país, Australia, acompañaron la situación, también lo hizo la obra, que es la única hasta ahora en capturar el clima de esta época o siquiera lidiar con los problemas que fueron surgiendo a lo largo de ella. Como es usual, sus personajes degeneran en una espiral descendente hasta el fin

 

Locke and key / Sandman: hell & gone, de Joe Hill y Gabriel Rodríguez: Dos de los mejores cómics de todos los tiempos se encuentran en este particular crossover escrito e ilustrado por los autores de Locke and Key. Impecables como siempre, logran situar la historia en un punto del pasado que en Sandman nunca nos fue narrado, y es de esos que en la mayoría de los casos es mejor no contar, pero lo hacen de una forma tan perfecta que logran encajarlo dentro de ambas obras como un rompecabezas.

 

Bycicle day, de Brian Blomerth (2019): El descubrimiento del LSD y el primer viaje del Dr. Albert Hoffmann (el primer viaje de lsd de la historia) contado en un caleidoscopio visual y cambiante que realmente nos hace ser parte de ese momento

 

LIBROS

Alfredo Alcón, el actor de la utopía, de Osvaldo Andreolli: Uno de nuestros mejores críticos de ópera recorre la vida de Alfredo Alcón arriba y abajo del escenario. A través de su propia experiencia personal con él y de la reflexión que surge a partir de la misma, sumado a testimonios, traza un perfil completísimo del artista.

 

¿Qué es una revolución? y otros ensayos, de Álvaro García Linera: Partiendo de esta pregunta central en su obra, el exvicepresidente de Bolivia reflexiona también sobre la globalización, los horizontes posibles y la posibilidad de crear nuevas comunidades. Confirma una vez más su lugar como uno de los intelectuales más importantes de nuestro continente (a menudo, muy subestimado), quien además de esbozar siempre una de las visiones más claras del presente con todas sus posibilidades y limitaciones, dado el contexto geopolítico, logró modificar la realidad material del país históricamente más castigado de la región, en uno de los procesos de cambio político más intensos que hayamos vivido en los últimos tiempos.

 

EVENTO DEL AÑO

Copa América 2021. Gracias eternas a Lionel Scaloni y a todo el equipo

 

 

 

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